Crónica de un encuentro educativo
O’Pelouro en Alcalá de Henares, un ejemplo en el que situarnos.
Eran las seis y media de la tarde del veintiocho de mayo de 2010 en Alcalá de Henares. Nuestros amigos de la Asociación de Vecinos del barrio de El Val nos habían ofrecido su espacio y su tiempo para que la Plataforma por la Educación Pública y Laica de Alcalá de Henares pudiera dar cauce a un río de palabras liberadoras que nos llegaba desde Galicia, desde el proyecto educativo O’Pelouro, este espacio de educación singular y único que lucha por su existencia en esta Europa fatalmente destinada al desarrollo de los intereses del capital transnacional y de la guerra.
En la Plataforma nos preguntábamos: “¿a quiénes les interesará conocer esta radical experiencia educativa un viernes por la tarde en Alcalá?”… Poco a poco tuvimos la respuesta. A la sala fueron llegando personas, mujeres, hombres, jóvenes, mayores… a los que dimos la bienvenida; y en el discurrir de la tarde, con la exposición del proyecto O’Pelouro, la proyección del documental y el debate, nos dieron las diez y pico de la noche casi sin darnos cuenta.
Aquí y ahora es necesario explicar que O’Pelouro no ha llegado a Alcalá de Henares “caído del cielo”. En el camino que recorre la Plataforma por la Educación Pública y Laica de nuestra ciudad en la búsqueda de respuestas a la pregunta “Educar… ¿para qué y para qué mundo?”, nos hemos encontrado con otros caminantes que nos han dado el aliento necesario para continuar en este empeño. En concreto, la Asociación Cultural Candela y la mano amiga de Gonzalo Romero, miembro de esta asociación y a la sazón profesor de Didáctica de la Universidad de Alcalá de Henares. Sin ellos este fructífero encuentro educativo no hubiera podido ser.
¿Para qué educa O’Pelouro? La respuesta es fácil y compleja a la vez. Podemos resumirla diciendo que para ser conscientes de que aprender es enseñar desde la interacción humana, desde aquella relación única e insustituible dada en un contexto de trabajo susceptible de dignificar la personalidad de cada cual y al tiempo a la humanidad de la que formamos parte.
En O’Pelouro no sólo es que sea posible una educación sin necesidad de entrar en la lógica mercantilista, sino que al elegir situarse dentro y al mismo tiempo en el margen de las instituciones de mercado, al colocar en el centro del trabajo educativo al ser humano con todas sus capacidades y potencialidades en acción, demuestra en la práctica que no es posible ser si no somos a través de los demás. Por tanto, ya no caben excusas para situar en el terreno de lo inalcanzable una educación liberadora, pública, laica, crítica… O’Pelouro demuestra científicamente que es posible revertir los sentimientos de impotencia frente a la exclusión, las desigualdades, la injusticia, el autoritarismo, y transformarlos en un quehacer pedagógico verdaderamente democrático.
Puede pensarse que O’Pelouro sea una insignificante gota de lluvia caída sin pena ni gloria sobre un océano tan contaminado de irracionalidad, que en nada contribuye realmente a hacer de este mundo un lugar amorosamente más habitable. Puede que sí. Sin embargo esa gota de lluvia pedagógica, esa lágrima derramada por el dolor y la angustia de los determinados por decreto institucional a no poder ser más que excluidos, es al mismo tiempo componente de la vida que somos, agua en movimiento poderosa y subversiva con capacidad sobrada para transformar una simple gota en regatos, ríos, lagos… océanos de personas con su dignidad restituida.
Gota que es instrumento, que pule la dura roca del individualismo, la competitividad, el egoísmo y la indiferencia, transformándonos así en aquellos pequeños “pelouros”, piedrecitas que una a una no son nada, pero que tomando conciencia del valor y la fuerza de su conjunto, pueden llegar a ser aquella explosión de luz necesaria para alumbrar los caminos de un futuro universo posible, universo en movimiento y cambio permanente, pese a quienes pretenden hacernos comulgar con las ruedas de molino de este sistema que no es capaz de ver más allá del engañoso brillo que desprende el dios-moneda al que adoran y por el que son capaces morir matando, si seguimos dejando en sus manos el uso y el abuso en cualquier ámbito de métodos irracionales, que ellos llaman educativos, pero que realmente son métodos que sólo sirven para amaestrar y domesticarnos.
Para saber más…
Explore posts in the same categories: ActosEtiquetas: Crónicas
You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.